Llega el verano y creemos que todos deseamos hacer un alto en nuestra actividad laboral, pero esto no es así, ya que hay personas que se encuentran ante un problema cada vez más extendido y que tiene sus raíces en el actual modelo sociocultural. Se trata del síndrome del ejecutivo.
Este síndrome está cada vez más extendido entre personas que quieren superarse día a día y que son perfeccionistas, pero a la vez están siempre tristes. Les da mucha pereza irse de vacaciones, por lo que no las planean hasta el último momento y cuando salen pueden necesitar una actividad intensa, con lo cual en vez de descansar se estresan todavía más. Es decir, intentan enmascarar su estrés laboral por otro estrés.
