Según ha explicado el coordinador del Grupo de Obesidad de esta sociedad científica, Albert Lecube, la clave pasa por "intentar volver de forma paulatina a la rutina" y a los horarios fijos, y a respetar las 5 comidas diarias: el desayuno, el almuerzo a media mañana, la comida, la merienda y la cena.
No obstante, este experto reconoce que esta vuelta a la rutina puede ser difícil, siempre en función de la distorsión que en los hábitos alimentarios haya supuesto el periodo vacacional.
"La vuelta a la rutina de horarios y comidas puede ser un trauma para muchas familias, pero también es un reto ante el que la familia no puede claudicar", aconseja el doctor Lecube.
En términos generales, este experto de la SEEN defiende que cuidar de la alimentación de los niños en edad escolar debe ser "una de las principales responsabilidades de cualquier país", y considera que esta tarea ha de estar "compartida por los centros escolares y la propia familia", sin olvidar también el papel que las autoridades.
